¿Nacido para escribir?

¿Nacido para escribir?

Los libros de memorias tienen una característica que en general parece ineludible para su lectura: que nos importe el protagonista; que nos interese en lo previo para pasar horas sumergidos en sus vivencias e infortunios. En este caso, Born to Run (publicado en español por Literatura Random House) permite despejar ese problema inicial: no solo hablamos de un músico reconocido mundialmente como Bruce Springsteen, sino también que su vida resulta apasionante y profunda. Con mucho para contar.

Bruce proviene de un hogar muy pobre, de escasos recursos, y con un padre no muy dado a salir; cuenta, por ejemplo, que él nunca vio un restaurante por dentro hasta tener veinte años. Sin embargo, aclara que nunca le faltó nada, y que incluso otros niños del barrio la pasaban peor. Con esto deja claro que su idea con el libro no es dar lástima ni generarse una leyenda más allá de sus logros musicales: su intención de apegarse lo más posible a la realidad sin guardarse nada es un mojón que recorrerá toda la obra.

Bruce Springsteen - Born to Run , edición de Random House

Otro elemento a destacar del libro es la intención de Springsteen de no hacer un tedioso punteo de su vida, sino de darle una vuelta artística, como si fuera una novela; esto se refleja en cuestiones de estilo: la utilización de metáforas, descripciones imaginativas, e incluso en la forma de titular los distintos apartados con referencias a canciones (propias y de otros). En ese sentido, ayuda a que la lectura en sí sea mucho más amena para el lector.

Sin embargo, todo esto no son más que simples recursos que cobijan lo realmente importante: las jugosísimas historias que el músico relata en forma descarnada y sin concesiones: su pasión por la música, los problemas con su padre, sus éxitos y fracasos en lo artístico, sus amores, su depresión… En definitiva, una vida interesante para contar y en manos de su propio protagonista que no ahorra detalles, por más que cerca del final diga que no ha contado todo sobre sí mismo. Algo de misterio siempre es bueno.