El tamaño no importa. Review de Ant-Man (2015)

El tamaño no importa. Review de Ant-Man (2015)

Ant-Man es un cambio para Marvel. Esta vez decidieron encogerse, literalmente encogieron no solo a su personaje, sino a su película. Después de demostrar qué tan grande pueden hacer todo con Avengers: Age of Ultron nos traen un pequeño pero gran film. Ant-Man es más una película de asalto, una comedia ligera que busca transformarse en un híbrido entre acción, persecución y ciencia ficción. Si estás buscando un montón de personajes destruyendo una ciudad, estas en el lugar equivocado.

Luego de la polémica que generó la partida de Edgar Wright del proyecto semanas antes de empezar la producción, todos temblamos por Ant-Man. Pero Peyton Reed logró emparcharla bien. Aunque lleva el sello y la formulita de Marvel, nos presenta nuevas caras y nuevos ritmos.

Descubrimos a Scott Lang (Paul Rudd), un exconvicto que quiere ser bueno, pero que se ve forzado a volver a sus viejos hábitos para poder proveer a su hija (ya vimos esta historia miles de veces, nada nuevo por ahora). Lo nuevo, por supuesto, es cómo Lang se convierte en Ant-Man, pero no entraré en detalles en esta reseña. Lo que puedo revelar es que se trata de una historia que no se caracteriza por tener intrincadas tramas ni un guión complejo. Los personajes se presentan y la trama queda planteada, a veces peca un poco de predecible, y quizás bastante de improbable, pero nada que pueda arruinar el disfrute de la película.

Uno de los talones de Aquiles de Marvel es el villano, y Yellowjacket está bien, pero como dicen los maestros: puede y debe mejorar. El actor Corey Stoll tiene sus momentos y su actuación sin dudas levanta a un muerto, pero el villano sigue sin estar a la altura de la calidad de héroes memorables que nos presentan en Marvel.

Michael Ironside

Paul Rudd, Michael Douglas y Evangeline Lilly cumplen, y las escenas en las que interactúan los tres tienen mucho de Peyton Reed, lo que hace que Ant-Man logre esta clase de humor distinto. Pero el personaje que se destaca es Michael Peña como uno de los mejores comic relief de la historia de Marvel.

Ant-Man no es de las mejores películas de Marvel, pero sí está entre las más entretenidas y divertidas. Con un humor diferente al que estamos acostumbrados, Ant-Man es una bajada a tierra. No queda más que admirar el plan macro de Marvel, que justo antes de que alguien abra la boca y diga que están hartos de las películas de superhéroes, muestra un poco de versatilidad y experimenta nuevos caminos. Para ser una película que todos apostaban que iba a perder el control, se mantiene como una unidad y dentro del Universo de Marvel deja varios planteos generando intriga por lo que vendrá.