El Daredevil de Frank Miller

El Daredevil de Frank Miller

Hace poco recomendaba la etapa de Mark Waid (lo más reciente que se está publicando del personaje) como una manera de acercarse a los comics del abogado ciego de Hell’s Kitchen. En esta nota me gustaría hablar de la etapa mejor considerada por público y crítica como una manera de recomendar algo más cercano a la serie de tv en tono, y por ser, como decía en aquella nota, una época seminal en el personaje.

Daredevil

Frank Miller se acerca al personaje a fines de los setenta como dibujante de una olvidable (como todas hasta él) etapa escrita por Roger McKenzie; las aventuras eran bastante superficiales y reiterativas, lo que las hacía aburridas y carne de cancelación. Miller dibujó los primeros números hasta que también se hizo cargo de los guiones a partir del tomo 165. Su acercamiento fue a través del policial negro, ámbito que el autor entendía el ideal para el personaje. En su primer número como autor completo nos presenta la que puede ser su creación más importante: Elektra Natchios, una asesina con un pasado en común con Matt Murdock; un personaje complejo, frío, pero a la vez con fuertes sentimientos hacia el abogado que resultaban su talón de Aquiles. En ese sentido, el destino trágico de Elektra no solo estaba dado por su nombre, sino también por sus dudas en un trabajo donde la duda puede ser decisiva a la hora de vivir o morir.

Daredevil Comic

La complejidad y tridimensionalidad no solo estaba en Elektra, por supuesto, sino también en el resto de los personajes. Miller enfrenta a Matt a la contradicción de que un hombre profundamente católico pueda ser un diablo a la vez (esto se nota más en Born Again, un arco posterior escrito por Miller y en el que hablaremos en otra nota); esto se suma a su vida como abogado y a la relación con su socio y amigos. La desesperación de Daredevil está en que se da cuenta de que no puede cumplir con todas sus labores y eso provoca que le falle a sus seres queridos; eso afecta su psiquis y su cuerpo, el cual termina lastimado en muchas ocasiones, llegando inclusive a un trauma psicológico que le impide actuar como héroe. Aquí entra en juego Stick, veterano ciego que lo entrenó y que ahora deberá volver para que Matt recupere su confianza. La personalidad de Stick es la que vemos en la serie de televisión, la del mentor desalmado.

Otro personaje revalorizado por Frank Miller fue Bullseye, el villano principal de Daredevil; mostrado en esta etapa como un psicópata asesino infalible y muy inteligente, el autor nos brinda un último número entre ambos maravilloso, y probablemente de lo mejor que he leído de Daredevil. No digo más para no arruinar lo que pasa. También es de destacar Kingpin, puesto en escena también en toda su complejidad, principalmente por el amor que siente hacia su esposa Vanessa; en ese sentido, el personaje busca redención y se propone seriamente cambiar su estilo de vida ante la perspectiva de humanidad que ella le ofrece.

Esta etapa debe leerse en su totalidad, pues Miller se encarga de relacionar todos los números como si se tratara de una sola gran historia. Unas palabras finales para su dibujo; Miller no me parece un gran dibujante, en el sentido de ser espectacular o con viñetas que quedan en la retina para siempre, sin embargo tiene un manejo de la narrativa visual admirable que le da una dinámica enorme a las historias y aumenta la profundidad de lo que cuenta. Esta etapa puede leerse en inglés que está recopilada en una serie de ediciones ‘ultimate’, o en español, que fue recopilada por Panini en 6 tomos de tapa dura.