El Daredevil de Mark Waid

El Daredevil de Mark Waid

Aprovechando el éxito de la serie, me parece bueno recomendar algo del personaje en comics para poder acercarse. Más allá de etapas exitosas (y más cercanas al tono de la serie) como la seminal de Frank Miller, o las más recientes como la de Brian Bendis, quisiera detenerme en lo que se está publicando actualmente del personaje: la etapa de Mark Waid.

El arte de Samnee y Rodriguez acompañando el trabajo de Waid

Waid se caracteriza por ser un guionista clásico, en el sentido de que nunca va a sorprender con historias experimentales que necesiten releerse varias veces para encontrarle un sentido; su pulso es firme, claro, va del punto A al punto B sin entreverarse, lo que convierte siempre sus guiones en lecturas amenas, simples y con gusto a lo ya conocido. Aclaro, por si se duda, que sus historias son inteligentes, divertidas y amables para cualquier público; en ese sentido, rara vez decepcionan.

Cuando se hizo cargo de los comics de Daredevil, el personaje venía de vivir constantes torturas desde hace más de 25 años: depresiones, novias que mueren, otras internadas en loqueros, que se revelara públicamente su identidad secreta… Matt Murdock no paraba de descender al infierno; había cierto placer sádico en los guionistas a ver quién lo hacía sufrir más. Hasta Waid. Waid tomó la decisión de que el abogado ciego de Hell`s Kitchen ya había sufrido lo suficiente y decidió que el personaje volviera a ser como en sus inicios: luminoso, feliz, aceptando lo malo que le pasa e intentando vivir lo mejor posible. Y lo logra. Las historias son sencillas y muy entretenidas, autoconclusivas la mayoría, aunque un arco más largo subyace entre ellas y que más adelante explota.

El arte de Samnee y Rodriguez acompañando el trabajo de Waid

El comic tuvo una primera etapa de 36 números y después se renumeró cuando el personaje se va a vivir a San Francisco, por razones que no escribiré. Ese nuevo ámbito le da a Waid la posibilidad de jugar con el relativo desconocimiento que el personaje tiene de la ciudad, y con el nuevo status que allí adquiere. En definitiva, una etapa totalmente recomendable (que además ha ganado premios muy importantes) para acercarse al personaje desde un lugar diferente al que ha sido tratado hasta ahora.